sábado 15 de noviembre de 2008

Benjamín • Maltese-Poodle • Macho • 10 años


Benjamín ahora se llama Benjamón
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Y además, no se si es el calor, o si el mito del pelo largo difundido por Sansón es verdadero, pero vaya que Benjamín ha recuperado ánimo, fuerza y vitalidad; nada mas no le volvió a salir su ojo el malo porque no existen los reyes magos, pero con todo y todo se ha quitado como 28 años caninos (4 humanos) de encima!!!

Véanlo con sus propios ojos :D








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Dúo Dinámico Rescatador.

Esta el la historia del rescate de Benjamín.

Les platico... Tuve mi cita mensual en el INP y regresaba por Tlalpan hacia mi casa, mi padre muy temprano en la mañana me había platicado de un perrito que estaba en las jardineras que tienen cactus sobre la avenida Tlalpan, a la altura de Nativitas, así que fuimos a ver si ahí seguía. Las jardineras no crean que eran las de la banqueta por donde todo humano y perro y gato y rata y cucaracha transita normalmente, no, eran las jardineras que tiene de adorno el metro; o sea, está el metro, luego esas jardineras laaargas como la línea azul pero angostas en algunos tramos para que nada más quepa un órgano, o en este caso, un perro chico sentado; luego siguen los carriles para autos y luego la banqueta... Pues Benjamín, que así le puse en el momento que lo ví porque se parece al famosísimo perro Benji, estaba ahí sentadito con la cara hacia el metro dándole la espalda a los autos.

Mi papá iba manejando y como ya sabía dónde estaba el perro, puso las intermitentes unos metros atrás y bajó la velocidad, estábamos en el carril de alta, yo abrí la puerta trasera y creí que iba a ser sencillo, solo tomarlo e irnos, pero no, Benjamín me advirtió que no lo tocara lanzándome una mordida, así que me tuve que bajar para agarrarlo con más cuidado ¡y que me agarra la mano! Con mi otra mano lo cogí para que no fuera a huir, porque no tenía muchas opciones de rutas de escape ¿saben? y que me muerde el dedo... Me tuve que quitar la chamarra, envolverlo (aunque más bien envolver mis manos y brazos) para poder cargarlo y meterlo a la camioneta. ¡Fiuuuu! Rescate exitoso. Unos autos nos tocaban el claxon desesperadamente y otros nos alzaron el pulgar como diciendo "chido"



Como yo siempre he tenido perros grandes y mi papá me contó que Benjamín era de tamaño pequeño, dije "Si me muerde, van a ser mordidas chiquitas porque es un perro chico" pero ¡Ah canijo! ¡Cómo me dolían las manos de los apretones que me dió! No me sacó sangre mas que en el dedo, me hizo como un rasguño. Tampoco se crean que fue la mordida más escandalosa, fue una mera mordida de advertencia. El 2 de enero me ponen mi última vacuna antirrábica. Obviamente Benjamín no tiene rabia, pero es de esas cosas que se hacen cuando uno se dedica a esto de los perros, pues tiene que prevenir.

Bueno, llegamos a la casa y Benjamín comió y tomó muchísima agua, se durmió mucho tiempo y durante 3 días no dejaba que nos acercáramos a él, gruñía y temblaba cada que nos veía.




Estaba peludísimo y mugrosísimo, tenía espinas de esas que son como espirales con piquitos y hojarasca por todo el pelo, su cola le llegaba al piso, yo pensé que así era de larga, pero cuando lo rapamos, me di cuenta que en realidad era de la mitad de larga, jo. Desde que lo agarré me dí cuenta que en un ojo tenía cataratas y de ese ojo no ve, por eso y porque casi todo el tiempo la pasa dormidito, creo que ya es un perro viejo, pero no por eso deja de ser exigente a la hora de comer, ni buen cuidador cuando oye un ruido extraño, a todas mis perritas les ha echado el ojo, es como galan de los 40's, aunque curiosamente a mi Grisi, la Husky de un ojo café y otro azul, le ladra y le gruñe... quién sabe a quién le recordará.


Benjamín traía un collar de cuero, casi nuevo. A mí se me hace que fue un perrito de azotea que no vió nunca a nadie mas que cuando subían a tender la ropa y si se acercaban a él era gandallamente.

A los 4 días que llegó Benjamín, llegó Darla y como ella es pura energía y amor con todos los humanos, Benjamín se dió cuenta que no todos los humanos somos manchados con los perros y ahora Benjamín es muy cariñoso, ya no gruñe ni muerde y se me sube a las piernas para que lo abraze y lo acaricie.

En general es un perro muy tranquilo, muy limpio y cariñoso aunque tiembla cuando lo acaricias. Le gusta tomar el sol, dormir en lugares cómodos y calientitos y estar con otros perros, que aunque aguanta los empujones de Julia y los garrasitos de Darla, parece preferir una compañía menos enérgica, como de su rodada y de su edad.


Les debo las fotos con pelo largo... pero sisi, lo tiene largo y se ve muy bien ;)


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